Datos de la etapa:
- Kilómetros de la etapa: 98.
- Tiempo en movimiento: 5 horas.
- Velocidad: 18,9 k/h.
El día amezazó con lluvía y gris. Empezó también muy pronto … mi cuerpo no quiso aceptar voluntariamente los 5 minutos de regalo que nos dan los Nokia.
Como era una habitación sin ventanas no le vi la cara al día hasta que bajé las escaleras del hostal. Para desayunar …. un croissant a la plancha con mermelada de fresa…. a mi la que me gusta es la de melocotón.
La lluvía me molestó durante poco tiempo y sin parar llegué hasta el pueblo de Melide; es conocido también por el “pueblo del pulpo” entre los peregrinos. Y allí el lugar con mas tradición es Casa Ezequiel; yo es la tercera vez que paro en melide en mis caminos y no acabo de enterder todavía esa fama. Me parece que está un poco duro.
A la entrada de Melide también tengo una visita obligada a una tienda/taller de bicicletas que está muy cerca de la pulpería; siempre le compro algo y me hecho una charla con el señor que lo lleva; este año tocaba calcetines.
No sería mas de las 11 cuando me disponía a dar otra oportunidad a la dichosa pulpería y vuelvo a coincidir con Antonio y Claudio que esa noche también habían hecho noche en Palas de Rei. Después de reconocernos entre tanto chubasquero y ropa de lluvia … nos pedimos una ración de pulpo grande para los tres. Hablamos de la etapa del día anterior, del esfuerzo, de las recompensas … en fin … de la vida. Tuvieron el detalle de invitarme al convite … muchas gracias amigos.
Antes de salir de Melide volví a ver a los chicos catalanes con los que había coincidido en la bajada de la Cruz de Hierro y antes en Ponferrada y que me habían ofrecido una camara nueva para mi bicicleta cuando pinché varios días atrás. En la terraza de una cafetería nos despedimos sabiendo que aquella si parecía la última vez que nos íbamos a encontrar.
También hablé con papa antes de emprender la marcha en solitario hacia Santiago. Sólo paré una vez antes de entrar en Santiago y fué para recordar y volver a estar en un bar en el que había estado el año pasado.
La entrada en la Plaza del Obradoiro fue bonita y tumbado en sus piedras me quedé un buen rato; tenía que decidir también si continuaba o hacía noche allí.
Después me acerqué hasta la estación de Renfe para sacar el billete para Madrid y de ahí a comer algo para el resto de la etapa hasta Negreira.
Esta etapa siempre me sale rara y me da la sensación de que especialmente en ese trayecto hacia finisterre, doy mucha vuelta.
Llego a las 8 y no hay sitio en el albergue público así que llamo al albergue que está a 20km de allí y me dicen que si hay plaza …. pero cuando estoy saliendo del pueblo…. mi cuerpo me dice …” búscate un hostal”. Lo encuentro y después de la ducha ….. al ciber a ver el recorrido que queda y me duermo con un partido del barça de fondo.
