Datos de la etapa:
- Kilómetros de la etapa: 120.
- Tiempo en movimiento: 5 horas 47 minutos.
- Velocidad: 20,6 k/h.
Me levanté antes de lo normal porque en el albergue de Santo Domingo de la calzada tenían una politica peregrina un tanto “absurda”, aparte de unos gallos en el corral que a eso de las 6 de la mañana se ponen a gritar. No dormí del todo bien en este albergue. Para desayunar he ido al titanic, pero estaba cerrado y me he ido hasta el siguiente. Una tostada de tomate, con croissant y un colacao.
En el trayecto hasta burgos paré en varios pueblos pequeños; en uno de ellos había llegado una furgoneta que además de huevos, vendía pan. También había una subida de 3 km que se me hizo un poquito larga. En este trayecto había muchas botellas de plástico tiradas en la carretera; a ver si la gente se corta un poquito mas.
En Burgos me hice un bocata a la orilla del río. Allí coincidí con unos rumanos que estaban pescando en el río y que no entendían el porque la gente hacía por gusto el camino de santiago; me preguntó incluso que si nos pagaban. Por mas que trataba de hacerle ver que eran mis vacaciones, él no lo entendía.
Por la tarde fuí testigo de lo bonito de esta zona. La ruta jacobsroute no es la misma que la del camino de santiago en este tramo y durante mucho trayecto estuve totalmente sólo por parajes preciosos.
De ahí me fuí hasta Castrojeriz y a su albergue que estaban a 40km. Era un albergue de 2ª categoría que tenía también zona de camping. Los hospitaleros que llevaban el albergue habían vivido durante un tiempo en Avilés y estuvimos hablando un rato. Me di una ducha y me puse a cenar una ensalada y una pechugita de pollo. Mientras me tomaba el postre apareció Mikel en el albergue.
En cuanto nos vimos sabíamos que nos íbamos a llevar bien; después de cenar y de que él se pegara la ducha nos decidimos a tomar una copa por el pueblo. Primero nos fuímos a un chiringuito en la plaza del centro y después al único bar que estaba abierto; resultó que había una fiesta ibizenca en un bar en el que no había nadie. Pero con el buen rollo que llevabamos no nos hacían mucha falta la gente. Eso si … no tenían licorcito de hierbas, así que tocó ron y chupitos de la casa.
Nos fuímos de allí a las 3 de la noche mas que contentos; cuando quisimos entrar en el albergue .. no encontramos la puerta .. así que saltamos la vaya. Mientras desayunábamos, el hospitalero se reía. Ke buena noche…. gracias mikel.


